Boletín MeReC acerca del manejo farmacológico de la obesidad
El National Prescribing Centre del Reino Unido ha publicado en su boletín MeReC un abordaje al manejo no farmacológico y farmacológico del sobrepeso y la obesidad. Brinda un análisis práctico acerca de los distintos fármacos en el tratamiento de la obesidad.
La siguiente es una traducción del resumen de “The drug management of obesity. MeRec Bulletin ”
Este boletín se focaliza en el manejo farmacológico del sobrepeso y la obesidad en adultos, basado principalmente en las guías clínicas del National Institute for Health and Clinical Excellence publicadas en el 2006. Se presta particular atención a la evidencia que apoya el uso de cada droga, además de otras consideraciones importantes.
Los cambios en el estilo de vida, principalmente basados en mejorías de la actividad física y en la dieta son los pilares del manejo de la obesidad. Estos deberían continuarse inclusive cuando se prescriben fármacos. Fomentar a las personas a realizar cambios pequeños y manejables en sus estilos de vida moviéndose un poco más y comiendo un poco menos, podría ser más beneficioso que intentos desde un primer momento de cambiar radicalmente la dieta y la actividad física.
Los fármacos deberían ser prescriptos sólo como parte de un plan global para el manejo de la obesidad.
Puede considerarse agregar tratamiento farmacológico a los cambios en el estilo de vida en aquellos pacientes que no hayan alcanzado la pérdida de peso pautada, o bien en aquellos que hayan llegado a una meseta a través de exclusivamente cambios dietarios, actividad física, y cambios conductuales.
Orlistat, sibutramina y rimonabant se encuentran actualmente disponibles para el manejo del sobrepeso y la obesidad. Cuando son utilizadas junto a una dieta hipocalórica y ejercicio, éstas drogas parecen tener un efecto modesto que produce, en promedio, una pérdida de 3 a 5 kg mayor que el placebo en un año. Algunas personas perderán más kilos que el promedio, pero algunas otras no perderán peso en absoluto o inclusive pueden aumentarlo. El tratamiento puede también utilizarse para ayudar a mantener la pérdida de peso.
Existen datos que indican que, comparado al tratamiento exclusivo con cambios en el estilo de vida, el orlistat sumado a cambios en el estilo de vida a los cuatro años reduce la incidencia de diabetes tipo 2 en personas con intolerancia a la glucosa. Sin embargo, no sabemos todavía si esto reduce la morbi-mortalidad al largo plazo. La sibutramina no está aprobada para ser utilizada por más de un año, y la licencia de producto para el rimonabant declara que su seguridad y eficacia no ha sido evaluada más allá de los dos años de uso.
NICE recomienda que el tratamiento con orlistat o sibutramina por más de tres meses debería ser tenido en cuenta sólo si la persona ha perdido al menos 5% de su peso inicial desde el comienzo del tratamiento farmacológico. El orlistat puede ser continuado por más de un año sólo después de haber discutido con el paciente los riesgos y beneficios de la droga.
La Medicines and Healthcare products Regulatory Agency (MHRA) ha reportado que la sibutramina puede aumentar la frecuencia cardíaca y la presión arterial. La MHRA también reportó que alrededor de 1 en 10 personas que toman rimonabant pueden padecer efectos adversos psiquiátricos y que alrededor de 1 en 100 pueden tener pensamientos suicidas. Alrededor de 1 en 4 pacientes que consume orlistat experimenta efectos adversos gastrointestinales.
La elección de la droga debería estar basada en consideraciones cuidadosas de los riesgos potenciales y los beneficios de cada agente en los pacientes de manera individual. La consideración de cada droga en términos de Seguridad, Tolerabilidad, Eficacia, Precio y Simplicidad de uso (STEPS) puede ayudar a los médicos a tomar una decisión informada acerca de qué fármaco utilizar.
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