De acuerdo a un reporte publicado en Archives of Internal Medicine, la repetición de dosajes de colesterol durante los primeros años de respuesta al tratamiento con estatinas podrían arrojar resultados “falsos positivos”. Esto sugiere que realizar este retesteo anualmente podría ser un período demasiado corto.
Los investigadores realizaron el estudio LIPID (Long-Term Intervention with Pravastatin in Ischaemic Disease) en donde se analizaron datos de aproximadamente 9.000 pacientes que habían padecido síndrome coronario agudo, ellos fueron randomizados con pravastatina o placebo y controlados durante 6 años. Se descubrió que, debido al error analítico y fluctuaciones biológicas de semana a semana, las mediciones de colesterol frecuentemente varían entre pacientes, independientemente del tratamiento.
En la versión de texto completo del artículo los autores notan que: “Los aumentos reales de colesterol total y LDL ocurren de manera relativamente lenta y usualmente no son evidentes hasta 3 años después de haber comenzado el tratamiento”.
Los autores invitan a reconsiderar las guías clínicas actuales en relación al monitoreo del colesterol, notando que “reevaluar a los pacientes adherentes cada 3 a 5 años podría ser suficiente una vez que se haya obtenido la respuesta terapéutica”.